Estamos casi en Diciembre...



Estamos casi en Diciembre y en visperas de... Navidad


Que bonito es salir a la calle y ver todos esos adornos y luces, pasear y oler a Navidad, bueno a castañas asadas (porque yo relaciono desde pequeña las castañas) el anuncio del calvo de la Lotería y gente que simplemente sonríe por ser Navidad (¡oh! y evidentemente me dejo la razón consumista). Me gusta estar trabajando en la guardería, adornar las paredes y ventanas con dibujillos que han coloreado mis niños, cantarles villancicos, verles la cara cuando les dices que no se porten mal porque los Reyes Magos les están viendo o cuando uno te dice que le van a traer una bici, una muñeca o una jaca torda (jajaja) en fin, por estas razones la Navidad tendría que ser permanente.



Para los que me conozcáis no es un secreto mi condición de llamémosla “no creyente” y la Navidad es una época difícil de llevar: casi todas las familias celebran un acontecimiento religioso del que tú no formas parte y, a veces, no sabes dónde está el límite entre una celebración familiar y traicionar tus ideales por la familia. Traiciones a parte, la Navidad me encanta.Además, solo por el hecho de reunirse con la familia, merece la pena, aunque sólo sea una reunión en todo el año y aunque no sea precisamente en Navidad sino el día de Reyes y no por ser este día, sino por ser el día del cumpleaños de mi hermano: estamos juntos, riendo, hablando, comiendo la cantidad de comida que pone mi mami.

Hay gente que me dice, o mejor hay gente a lo largo de mi vida que me ha dicho: ojala pudieras creer porque la fe te da una fuerza inigualable. A veces he pensado que tienen razón porque el ateísmo me plantea muchas dudas y miedos. Por varias razones, que ahora no es el momento de contarlas, creo que no existe ningún Dios. Cualquier religión te puede dar soluciones a preguntas como por qué estamos aquí, qué hay después de la muerte, etc, pero el ateísmo no las responde: deja el camino libre a la racionalidad de cada uno o a las explicaciones científicas para encontrar la respuesta. Quizás, si tuviese fe en alguna fuerza divina, esas respuestas se me presentarían con más claridad y no tendría agujeros negros en mi pensamiento. Pero quizá eso seria lo mas comodo y menos valiente (no me lo toméis a mal por favor)Con todo lo dicho anteriormente no estoy insinuando que por ser Navidad tenemos que ser mejores personas, dar dinero a asociaciones benéficas y todas esas tonterías que se nos hace creer desde pequeños porque sino Papá Noël o, en su defecto los Reyes Magos, no nos van a traer regalos (¡ah, la cabalgata! Qué bonito es ir y ver a todos esos niños ilusionados viendo a los Reyes y recogiendo caramelos, vaaaaale yo también cojo).




¿Mi conclusión? Que por una vez en la vida es bueno dejar atrás los convencimientos religiosos para pasar un buen día con todos los seres queridos. Y que no hace falta buscar una excusa como la Navidad para estar con los tuyos, cualquier día es bueno. Pero, aunque sea un argumento muy refutable, la Navidad es especial.




7 comentarios:

Vane dijo...

Siento la casi profundidad del tema, pero no se... viendo que todos leeis el blog pero que pocos comentais, pues nada, ahi va eso pa q os entretengais un ratillo, no ome es broma, que sé que estamos muy liados.

Bueno chicos que la finalidad de la entrada no es otra que no se amontonen los comentarios en cada entrada.

Os quiero

CHINAKO dijo...

Me parece totalmente respetable tu opinión Vanesa pero te diré que yo la Navidad no la veo como un acontecimiento religioso.
La veo como una época en la que las ciudades se visten de luciernagas porque ponen bombillas a diestro y siniestro dejándolas muy bonitas. La gente empieza a pasear por las calles y las familias se reunen para pegarse unos buenos festines.
Yo me suelo reunir con mis primos de fuera.. aunque nos solemos ver a menudo, sólo hay dos épocas en las que todos intentamos estar juntos pues los trabajos nos lo impiden a veces.
Es una época de vacaciones, de reunirse con los amigos y de ver a algunos que suelen vivir fuera y vienen a ver a sus familiares.
Este año mi navidad la tendré que dedicar a esa asignatura tan gorda que me tiene algo ocupado (no quiere decir que pasar mucho tiempo con ella me haga avanzar) pues la entrega (o examen para que lo entendais todos) es el día 8.

Y ahora viene lo peor... ese consumismo y esa transformación en buenas personas ficticias que sufrimos.

SERGIO dijo...

¡Primeee!. Jejé. Primero gracias a Vane y a Rául por dejar un comentario en mi blog, parece que ha tenido éxito lo único que yo no escribí, jejejé, "La crisis de los veintitantos", bueno yo pasé esa edad, pero no esa crisis. En los campos siempre soy el viejo, pero entre mis amigos, fijate "el peque", tengo amigos, pero los uso poco, osea si salgo, es con los divorciados, jejejé. Estoy un poco solito... pero en fin, tirando, como decimos todos...Y la Navidad... buf, como conductor, me esta jodiendo mucho estos últimos días, en medio te todas las calles de Fuengirola y Mijas, hay un put* furgón poniendo las lucecitas de los hue... No se si viviera solo, no pondría ningun adorno. Siento disentir, la mejor época del año, (sobre todo si estas de vacaciones) ¡El Verano!. Bueno Vane, saludos y besikos... ¨:)

SERGIO dijo...

¡cagonla, se adelanto ershino!, jajajá

zoraima dijo...

Vane estoy totalmente de acuerdo contigo respecto a lo bonito que está todo en esta época del año. Me encanta ir paseando por las calles, con ese olor a castañas (muy típico, totalmente de acuerdo) y abrigada hasta las orejas para no pasar frío mientras me dejo llevar por las luces, la gente, los músicos por las calles y los escaparates llenos de juguetes y la cara de ilusión de los peques de la familia.
Mi Navidad no es tan multitudinaria como me gustaría, ya que la mayoría de las veces solo nos podemos reunir con mis abuelos porque el resto de familia está un poco lejos.
Por último, siento ser la rebelde del grupo y considerar la Navidad desde un punto más regilioso, para mí tiene también una parte espiritual además de la consumista.
besossss
Vanesa totalmente de acuerdo contigo somos un poco descuidados con nuestro blog pero me "comprometo" a escribir más a menudo.

<··Rãµ£··> dijo...

BueNaS!!!

Yo estoy con el Chino. Si bien es cierto que para algunos la navidad tiene un aspecto religioso, no es asi para la mayoria.

Creo q la navidad ya ha pasado la frontera religiosa y aunq en 50 años todos fuesemos ateos, se seguiria celebrando.

Es una epoca de relax dentro del curso, donde puedes volver a verte con la gente q no lo haces tan a menudo, cenitas y sobre todo la familia.

BeSiTOs

Angela dijo...

Bueno, veo que para todos es una época de vacaciones, y siento deciros que para los currantes como yo no lo es. me toca pasar el 24 y 30 currando y desplazarme hasta mi casa para poder estar con mi familia, que dicho sea de paso somos tres gatitos y un perro, vamos mis padres, mi peque y yo :-)Para mi la Navidad era muy importante cuando era más pequeña, ponía mi belén, el árbol que nos regaló mi abuelo y hacia siempre la cmida (a veces poco comestible... :-)) perome hacía mucha ilusión.

Ahora no negaré que me gusta verlo todo adornado, me llama mucho la atención la iluminación y ver las caras de los niños al verlo todo iluminado... pero para mi la Navidad en si ya no tiene mucho sentido... obligo a mis padres a estar despiertos hasta las 12, un par de besos de felicitación y ellos a la cama y yo a un pub a escuchar música cada año más mala... La verdad...las obligaciones cada día las odio más y sentirme obligada a festejar algo cuando no me apetece... me mata, sobre todo si tenemos en cuenta que por ser esos días todo es mucho más caro...

Lo de pasear, es cierto que es precioso pasear por esa época, pero a mi que me encanta andar, os diré que en cualquier momento del año es una gozada pasear, por ejemplo por el centro de Sevilla, a eso de las 8 o 9 de la noche... aún sin estar las luces, se escucha música en casi todas las esquinas, ves a la gente disfrutando de un paseo, unos con frío otros riendo o en bicicleta... os aseguro que vale la pena pasear en cualquier época del año... con frío, sin el, con lucisitas o con el sonido de un violín de fondo... no es necesario que sea Navidad para sentir todos esos sentimientos, aunque es cierto que los agudizamos más en esta época.

Por mi parte, yo se puede decir que soy creyente, aunque poco católica y practicante, pero si es cierto que para mi cada vez es más triste esta época... quizás porque se en lo que se está transformando, en sus orígenes y en lo poco que realmente se valoran los pequeños detalles que valen realmente la pena...

Ahí dejo eso, algo denso, pero...

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