Erase una vez un caluroso mediodia de agosto. No era un dia como otro cualquiera, ya que a partir de dicho dia, comenzamos a conocer el maravilloso mundo de la Piedra Seca, en Doña Mencía (pueblo precioso allá donde los haya).
Jovenes de distintas edades (16 hasta 30+-) se reunian en un albergue estupendo situado en Zuheros, y se dispondrian entre trabajos, juegos, y cantos, a empezar una amistad.
El comienzo del cuento y su transcurso en esos inolvidables diez dias, TODOS (los que fuimos) lo sabemos, la cuestion es ir dandole forma a lo que sigue, y espero que entre todos (unos mas que otros) podamos conseguirlo.
